Romualdo Brito
El experto en vallenato Tomás Darío Gutiérrez Hinojosa escribió: “en Treinta han debido nacer cien Romualdo, pero la historia es caprichosa, nació sólo uno y a este le otorgó la facultad de componer todas las canciones que les correspondían a los demás”.
Músico de origen campesino
nacido en Treinta Tomarrazón, corregimiento de Riohacha en 1953, Romualdo Brito
López empezó a escuchar desde pequeño la música que se hacía en casa,
incluyendo el canto y las composiciones de sus tíos, Leandro Díaz, Adaníes Díaz
y Luis Enrique Martínez. Eso lo hizo definirse desde siempre como un compositor
“narrativo costumbrista”. Tomás Darío Gutiérrez lo describió como “uno de los
alumnos más destacados de la escuela de Rafael Escalona y Francisco El Hombre”.
Brito es recordado por
composiciones entre las que se cuentan “Lo más lindo del mundo”, “Devuélveme la
vida”, “El diario de mi vida”, “Esposa mía”, “Tatuaje en el alma”, “Amiga y
mujer”, “Los amaneceres del valle”, “Yo soy el indio” y, sobre todo, “El santo
cachón”, una pieza que le dio la vuelta al mundo luego de su grabación por
parte de Los Embajadores Vallenatos en 1994. De esa canción en particular,
llegó a decir lo siguiente Brito: “No sólo no es mi mejor tema, creo que
incluso es una de mis peores canciones, pero a la gente le gustó como por mamar
gallo. Robinson Damián, el que la cantó, tuvo la idea de pedirme una
composición que hablara sobre los cachos, algo que es totalmente universal. El
nombre viene de un parque en Barranquilla al que terminaron abandonando, con lo
cual se volvió sitio de encuentro de las parejas. Por eso lo llamaban Parque El
Santo Cachón”.
Si bien aquella es su obra
más recordada en los últimos tiempos, en un principio le valió fuertes críticas
por su mensaje tan particular sobre la infidelidad y el perdón, por lo cual no
quiso que llegara a tener el nivel de recordación que hoy tiene. Sin embargo
fue un éxito que luego le generó orgullo, llegando incluso a hacer parte de la
banda sonora de la cinta “Nebraska” (2013), del director norteamericano
Alexander Payne.
La primera composición de
Brito, a sus 17 años, fue “El dios cantor”, hecha en honor a Leandro Díaz y
registrada por Lisandro Meza, Hace algún tiempo había lanzado su autobiografía,
“Romualdo Brito, 40 años de vida artística”, y en honor a ello la disquera EMI
había también registrado un trabajo llamado “Los mejores le cantan a Romualdo
Brito”.
Todos los grandes del
vallenato grabaron piezas de Romualdo Brito, incluidos Diomedes Díaz, los
Hermanos Meriño, los Hermanos Zuleta, el Binomio de Oro, Otto Serge y Rafael
Ricardo, entre otros, incluyendo las grabaciones propias al lado del acordeón
de Ismael Rudas. Su obra prolífica lo hace el más fecundo de los compositores
en el género después de Calixto Ochoa y, al igual que él, también se metió en
terrenos de la cumbia, el porro y la champeta, entre otros géneros.
El célebre compositor y
cantautor vallenato Romualdo Brito falleció el pasado 20 de noviembre en
accidente automovilístico, en inmediaciones del corregimiento de San Roque,
municipio de Curumaní, mientras se encontraba en camino hacia Bogotá. Paz en la
tumba de nuestro Artista de la Semana.
